Curiosidades técnicas del retrato de la Duquesa de Alba de Francisco de Goya

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¿Sabes que los colores tan elegantes y sofisticados del retrato de la Duquesa de Alba de Goya están realizados con pigmentos y colorantes obtenidos con estiércol de caballo, gusanos, vino rancio, madera carbonizada, etc.?

Por ejemplo, el vaporoso traje blanco, de apariencia inocua y sutil de la Duquesa está realizado básicamente con albayalde, pigmento blanco de plomo de elevada toxicidad (produjo saturnismo en numerosos pintores). Se trata de un pigmento artificial en cuyo proceso de elaboración intervienen elementos tan poco glamurosos como el estiércol de caballo o el vino avinagrado. Lo mismo ocurre con el bermellón de mercurio empleado en los rubores del rostro del personaje, los lazos y adornos rojo brillante que fueron pintados seguramente con pericón bastardo, pigmento sintético realizado con mercurio y azufre en diversas proporciones y en cuya fabricación con calor producen una serie de sonidos similares a flatulencias graves o tracas valencianas. El color rojo bermellón también se fabricaba con un pequeño gusano “kermes vermilio”. Los monjes recogían los gusanos de los árboles, los “emborrachaban” con vino blanco para que no escapasen y posteriormente los maceraban para obtener el colorante rojo tan apreciado por los pintores.

En definitiva, las pinceladas más exquisitas de los grandes artistas muchas veces provienen de materiales modestos o innobles de los que genios como Goya sacan su máxima potencia expresiva.